viernes, mayo 01, 2009
sábado, abril 04, 2009
viernes, marzo 20, 2009
martes, marzo 17, 2009
lunes, marzo 16, 2009

jueves, marzo 12, 2009
El ministro del Medio Ambiente renuncia a su cargopara representar los intereses del presidente en el Congreso
sábado, febrero 28, 2009
Cuando uno quiere ser juez va a la facultad y luego consigue un empleo en los tribunales, si médico, al final de los estudios labora en un hospital, si su vocación es ser músico debe frecuentar el conservatorio y tocar en una orquesta... pero si se quiere ser escritor forzosamente hay que ganarse la vida haciendo otra cosa. Después se podrá escribir en las pausas del trabajo.lunes, febrero 23, 2009

martes, febrero 17, 2009
-¡Ayúdeme, doctor!-¿Qué le pasa?
-En las noches de luna llena me transformo
y cometo toda suerte de atrocidades

sábado, febrero 14, 2009
miércoles, febrero 11, 2009
sábado, febrero 07, 2009
lunes, enero 26, 2009
(largo lamento cómico-trágico)
Como en la estrategia de supervivencia de ciertas manadas de herbívoros que cuando se ven acosadas por un depredador corren en todas direcciones con el fin de desorientarlo, de la misma manera mis 28 alumnos hablaban todos al mismo tiempo; y en mi estado resultaba tan irritante el que reía o chismeaba como el que formulaba una pregunta pertinente.
Mi capacidad de concentración, reclamada por 28 sujetos que no paraban de hablar y de gesticular, se fracturó como un cristal. Entonces, una suerte de vértigo se apoderó de mí. Sentí que mi campo de visión se reducía y que los contornos de las cosas se combaban, formando un largo túnel en el cual las voces se oían distantes y los movimientos aparecían en cámara lenta. Mi cerebro, bien que mal, trataba de hacer frente a la avalancha de estímulos mediante una ilusión: figurar distante y opaco lo múltiple y cercano. Mientras tanto, mi cuerpo permanecía de pie y mis ojos miraban fijamente al frente, lo que mis alumnos considerarían tal vez un gesto de suprema indiferencia. De supremo desconcierto, más bien, pues mi sistema nervioso se encontraba al borde del cortocircuito. Como ocurre en esos casos, yo no aguardaba otra cosa que el momento de desconexión, por eso decidí sentarme. Juro que en ese instante quise abrir la puerta y salir corriendo, pero el recuerdo de los 100 euros que me habían sido prometidos me retuvo. La primera en reaccionar fue mi garganta: comencé a gritar y a gritar y seguí gritando durante toda la mañana. Miraba el reloj diciéndome: ¿a qué hora se acaba este infierno? Al final de la jornada, agarré mis cosas y salí cabizbajo, exhausto, saturado, derrotado, al borde de la locura.
Esta semana vi un reportaje de televisión sobre un padre de familia que acababa de presenciar, con riesgo de su vida y la de su familia, un combate entre militares y guerrilleros. El hombre reía y su hijita al fondo también, como si un tiroteo fuera una contingencia menor, como si hubiera tal vez asuntos más graves como una hipoteca o el desempleo, o como si ante lo inevitable, la muerte, no hubiera más remedio que reír. De repente, al salir de la escuela, recordé esas imágenes porque confirmaban también la relatividad de la experiencia humana: en ocasiones, lo difícil resulta risible y lo que parece fácil extremadamente arduo.
Podría, pero no quiero terminar este texto aquí. Va lo siguiente:
Cuando cursaba el bachillerato tenía una fantasía recurrente. Cada vez que mi exasperación o mi aburrimiento llegaban al límite yo me desconectaba, permaneciendo con los ojos bien abiertos, de tal suerte que todos creyeran que estaba prestando la máxima atención, pero dentro de mi cabeza me dedicaba a planear los pormenores de mi fuga. Había leído varios manuales de supervivencia, libros de antropología y novelas de aventuras como La vorágine o Robinson Crusoe, había escuchado relatos sobre las selvas del sur del país en boca de sus propios protagonistas, había participado en caminatas por bosques y montañas que en mi cabeza cobraban dimensiones épicas. Todo eso alimentaba en mi mente la idea de que estaba listo para internarme en el monte, trabar amistad con alguna tribu salvaje, casarme prematuramente con una princesa indígena y no volver nunca más. Cursé todo el bachillerato creyendo que mi partida era inminente. Nunca lo hice, aunque en mi fantasía todo se cumplió a cabalidad. Si hubiera tenido un poco menos de imaginación, tal vez me habría visto forzado a la fuga, a la real, me refiero, pues la imaginaria se desarrollaba todos los días en los predios de mi cerebro, en tanto que las voces de los profesores se metamorfoseaban en rebuznos...
Llevo muchos años planeando mi fuga, pero ahora me doy cuenta de que la vida gira en círculos y que no hay salida. Cuando yo era estudiante detestaba el colegio, ahora que soy profesor lo odio. Había olvidado ese viejo reencor, cuya llama se ha vuelto a avivar con más fuerza que antes. No quiero volver a poner un pie en esa institución. En adelante, me declaro a favor del analfabetismo: nadie tiene porqué enseñarle a otro lo que no quiere. En cuanto a mí, he querido dedicarme a soñar, pero he terminado con las piernas atrapadas en la gran máquina de romper ilusiones.
sábado, enero 10, 2009

Caricatura de Matador, publicada en El Tiempo el 2 de enero de 2009.

Caricatura de Chócolo, publicada en El Espectador el 6 de enero de 2009.
jueves, enero 01, 2009
viernes, diciembre 26, 2008
miércoles, diciembre 24, 2008
miércoles, diciembre 17, 2008
Pelotón
El martes, un pelotón del ejército disparó contra la camioneta de Aída Quilcué, quien se desempeña como Consejera Mayor del CRIC (Consejo Regional Indígena del Cauca). En total, diecisiete proyectiles impactaron la camioneta, tres de los cuales mataron a Edwin Legarda, esposo de Quilcué.
domingo, diciembre 07, 2008
sábado, noviembre 22, 2008
El profesor super O
La preposición a
Desde que Fernando Vallejo criticó a varios escritores que escribían "visitar París" y no "visitar a París" (según sancionaba Rufino José Cuervo en su Diccionario de construcción y régimen), muchos han creído que ésta era la norma en vigencia. No se han dado cuenta, sin embargo, de la broma que les tendía Vallejo al descalificar a los escritores actuales con base en el régimen preposicional de hace un siglo. Al respecto, aclara el Diccionario panhispánico de dudas:
Ante nombres propios de países o ciudades (el uso con preposición, habitual en épocas pasadas, prácticamente ha desaparecido de la lengua actual): "No conozco Francia; Este verano he visitado Nápoles". Pero si estos nombres denotan no una realidad meramente geográfica, sino el conjunto de sus ciudadanos, se admite la preposición: "Es capaz de engañar a media Italia". El resto de los nombres propios geográficos nunca llevan preposición: "Cruzó el Tajo a nado; Escaló el HimalayA".
No se preocupen: visiten París. Aunque, yo preferiría visitar a París Hilton o a Natalia París. Definitivamente, Vallejo es capaz de engañar a media Colombia.
lunes, noviembre 10, 2008

lunes, octubre 20, 2008
martes, octubre 14, 2008
miércoles, octubre 08, 2008
Me parecen muy preocupantes las cifras divulgadas esta semana por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza: "El 38% de las especies animales del planeta se encuentran amenazadas". Es decir: "Un pájaro de cada ocho, un mamífero de cada cuatro y un anfibio de cada tres están amenazados".
Para reducir mi consumo de plástico, compré una botella térmica en acero inoxidable -la tapa sirve de taza-. Desde entonces, llevo conmigo té frío o caliente, dependiendo de la estación, y no he vuelto a comprar agua, té o café en envases desechables. Haciendo cálculos, no sólo he recuperado la inversión sino que ahora estoy economizando el dinero que antes gastaba en bebidas en la calle. (Además de contaminar el medio ambiente, las botellas plásticas son un riesgo para la salud: científicos han descubierto que los químicos del plástico pasan al agua).
miércoles, septiembre 24, 2008
En Colombia (uno de los países más violentos del mundo), los congresistas, contra toda lógica, se niegan sistemáticamente a restringir el porte armas.
sábado, septiembre 06, 2008

Ministro del Medio Ambiente al volante del primer carro eléctrico
El Ministro de Medio Ambiente conducirá desde ahora, para dar ejemplo, un carro eléctrico que no emite gaz carbónico.
Mientras tanto, las empresas contaminan y derraman negligentemente sus químicos, el gobierno sigue asperjando glifosato en las zonas selváticas, las explotaciones mineras envenenan el suelo y el agua... ¿Y sobre estos asuntos qué dice el Ministro? No dice nada y cuando reacciona ya es muy tarde o se muestra demasiado blando.
Después del derrame de 90 toneladas de aceite en la Bahía de Taganga, al Ministro debería darle vergüenza que los derrames de sustancias tóxicas se sigan repitiendo de manera sistemática.
Acabo de revisar en los motores de búsqueda de los principales medios de comunicación colombianos, los artículos que contienen la palabra "Derrame". No voy a citar todos los casos que se han presentado en los últimos años porque no tengo tiempo y la lista es muy larga. Si quieren medir la dimensión del desastre, revisen ustedes mismos los archivos de prensa.
Resulta muy fácil posar de ecologista al volante de un carro eléctrico. En lo que respecta al cumplimiento de sus funciones (me refiero a la defensa del medio ambiente, no a "mirar para otro lado y guardar silencio"), Sandra Suárez y Juan Lozano han hecho muy poco, cuando no han sido cómplices de la destrucción de nuestro patrimonio biológico.
Me parece ingenuo pensar que el carro eléctrico va a resolver por sí solo el problema del calentamiento global. El carro eléctrico es apenas un elemento más dentro de una serie de medidas que el gobierno no ha tenido en cuenta:
1. No se ha explorado, como dice Germán Quimbayo, la aplicación de otras energías alternativas.
2. No se ha previsto reducciones en materia de emisiones de CO2 para el sector industrial.
3. El ministro no ha promovido la bicicleta (alternativa más al alcance del común de los colombianos).
4. El carro eléctrico no tiene sentido sino dentro de un marco más amplio en el cual se promueva el uso del transporte público (un transporte público eficiente y no contaminante) y la bicicleta como alternativas a la movilidad urbana.
5. No se ha considerado que muy poca gente tiene los medios economicos para comprarse un carro que sólo es operativo en la ciudad. (El carro eléctrico "no está diseñado para subir pendientes muy pronunciadas" y "su velocidad máxima es de 80 kilómetros, por eso sus fabricantes lo describen como un vehículo exclusivamente para la ciudad" - según El Tiempo). Habría, pues, que tener dos carros en casa: uno eléctrico para la ciudad y uno a gasolina para viajes más largos.
6. No tiene sentido promover un artículo de lujo como solución a los problemas ambientales del país.
7. Porque no hay una política ambiental coherente. No es coherente que se promocione el carro eléctrico cuando el ministro se ha desinteresado por las fumigaciones con glifosato, la entrada de transgénicos al país, la contaminación por derrame de sustancias tóxicas, etc.
(La caricatura es de mi autoría)
sábado, agosto 30, 2008

Conversación entre alias Job y Zapata
(((escuche la grabación)))
Esta semana, se conoció una grabación en la cual alias Job (brazo derecho del narcotraficante "Don Berna") le informaba a Rodrigo Zapata (ex-paramilitar) sobre una reunión secreta que tuvo lugar en la "Casa de Nari" (Nombre clave para designar el Palacio Presidencial o Casa de Nariño).
La reunión tuvo lugar el 23 de abril de este año, y a ella asistieron alias Job, el abogado de Don Berna y los secretarios jurídico y de prensa de la presidencia. Job fue asesinado el pasado 28 de julio.
En la reunión, los emisarios de don Berna entregaron vídeos y grabaciones "a altos funcionarios del gobierno con el propósito de minar la credibilidad de la Corte Suprema y, éstos, en vez de denunciarlos a las autoridades, prefirieron guardar un silencio cómplice" -según la revista Semana.
La Corte Suprema investiga el escándalo de la parapolítica, en el cual estarían involucrados 130 congresistas, entre ellos el ex-senador Mario Uribe, primo y aliado político del presidente de la República.
En sus reiterados ataques contra la Corte Suprema, Uribe ha empleado a modo de prueba los documentos aportados por los paramilitares (ese es el caso de la carta de alias Tasmania), a pesar de que más tarde se ha descubierto la falsedad de dichos documentos.
Con el propósito de garantizar la aplicación de la justicia en el proceso contra los paramilitares, esta semana visitaron el país el juez Baltasar Garzón y Luis Moreno, fiscal de la Corte Penal Internacional. Uribe, quien podría ser acusado de obstrucción a la justicia, contestó en su acostumbrado tono de predicador que los Magistrados se creían "Arcángeles".
Si no fuera por la Corte Suprema, sujetos como alias Job o el mismísimo presidente convertirían el proceso de la parapolítica en una broma de referentes bíblicos (al estilo Monty Python):

(Las caricaturas son de mi autoría).
jueves, agosto 28, 2008
Los límites de la interpretación
El domingo pasado, en Bogotá, un comerciante descendió de su camioneta Ford Explorer sin aplicar el freno de mano. Un transeúnte se dio cuenta de que la camioneta se estaba rodando e intentó evitar un accidente. Pensando que se trataba de un ladrón, el comerciante le disparó, hiriéndolo en el hombro. Una segunda bala mató a un profesor universitario que pasaba por allí.
Las editoriales de hoy de los dos principales diarios colombianos se ocupan de este lamentable incidente. A manera de ejercicio de lectura, propongo comparar la manera como los editorialistas abordan el problema.
Para el editorialista del Espectador, la muerte del profesor constituye la prueba de que el país debe avanzar hacia una regulación radical del porte de armas. En cambio, para el editorialista del Tiempo, este homicidio demostraría que la seguridad en Bogotá se ha deteriorado por culpa del alcalde Samuel Moreno.
El editorialista del Tiempo está dispuesto a forzar los hechos hasta imponerles una interpretación acorde con los intereses políticos de la familia Santos. Viví durante mucho tiempo en Bogotá y sé que (independientemente de si Moreno se ha desempeñado bien en su cargo o no) las balas perdidas no son ninguna novedad. Colombia ha sido siempre un país demencial y violento.
No pretendo defender a Samuel Moreno sino contestar la posición del Tiempo. Resulta evidente que este diario ha emprendido una campaña de mala prensa contra Bogotá y su alcalde. Campaña que reproduce la postura hostil del gobierno con respecto a la oposición política, que le hace eco a las rencillas del Ministro de Defensa y que refleja las aspiraciones políticas de la familia Santos.
Por un lado, El Tiempo alimenta el optimismo y el orgullo nacional (especies de drogas huxleyanas). Se insiste en que, a pesar de los escándalos políticos, el país va bien. Cada tanto, se publican estadísticas e informes que pretenden convencernos de que el pueblo colombiano es el más feliz del mundo. Pero ¡oh sorpresa! Ese estado de bienestar general disminuye al llegar a Bogotá. Según El Tiempo: Babilonia en la cual reina el caos y la delincuencia.
sábado, agosto 23, 2008

Inauguro el día de hoy una nueva sección de caricaturas de mi propia autoría. Como no tengo scanner, la calidad de la imagen no es la esperada. Resolveré, sin embargo, el inconveniente en cuanto soplen vientos más prosperos.
Trascendió a la opinión pública que Guillermo Valencia Cossio, Director seccional de Fiscalías y hermano del Ministro de justicia, trabajaba (¡vaya ironía!) para la organización criminal de Don Mario. (Hermano del jefe paramilitar alias El Alemán, Don Mario "es el mayor narcotraficante colombiano del momento").
Mientras tanto, el Presidente Uribe acusaba a la Corte Suprema de Justicia de nombrar a sus miembros mediante un sistema de Roscograma.
jueves, agosto 14, 2008
Varios estudios han documentado los siguientes síntomas: irritación ocular, tos, congestión nasal, resequedad en la garganta, dolores de cabeza, fatiga, estados de ansiedad, irritabilidad, despresión, problemas del sueño, alteración de las capacidades de aprendizaje, concentración y memoria, etc.
1. Limitar al máximo el uso del teléfeno celular
2. En caso de necesidad hacer llamadas cortas.
3. Utilizar los audífonos del kit manos libres (el teléfono debe estar a más de un metro de la cabeza).
4. Enviar de preferencia mensajes de texto.
5. Los niños y las mujeres embarazadas no deben utilizar el celular.
6. No guardar el teléfono en el bolsillo.
lunes, julio 21, 2008
¡Dios mío, perdóname!
-Esta noche no voy a beber -les dije.
-No se va a poner con esas.
-Sólo un brindis.
-No insistan, no voy a beber.
Dos horas más tarde, estaba completamente borracho, diciendo estupideces y besando a dos mujeres. (Hay testigos) Lo cual no impide que el lunes siguiente estuviera otra vez en la casa del gurú. Me senté en la posición de loto, la pierna derecha sobre la izquierda, las manos sobre las rodillas, concentrado, viendo a través de los parpados cerrados la claridad de Dios que irradiaba amor y sabiduría sobre mi espíritu. Pero, sin saber por qué, el sábado siguiente me emborraché en una discoteca. Rompí una lámpara. Terminé durmiendo en el piso como un perro. Una amiga me vio y me ayudó a levantar. Mientras bajaba las escaleras vomité el tapete rojo. Los gorilas me querían pegar pero ella paró un taxi y me llevó a casa. (Gracias). El lunes volví donde el maestro. Pierna adelante, pierna atrás, el cuerpo arqueado, los pulmones bien abiertos, el culo contraído, inspiración, exhalación. Hatha yoga. El sábado siguiente, decidí cocinar para unos amigos pero me pasé de copas y me fui a la cama a dormir. Cuando me desperté, al otro día, la comida estaba carbonizada. Me dolían los pies porque llevaba 24 horas con los zapatos puestos. Eso me hizo entrar en razón. Al fin, dejé de renegar del catolicismo y me dediqué a beber como Dios manda, es decir, como un monje medieval hundiendo la cabeza en el tonel del vino sagrado. No más espiritualidad pagana. Sólo borracheras.
Las iglesias podrían ser remplazadas por bares malolientes y casi no se notaría la diferencia. En el fondo yo soy católico, es decir, borracho, pero ya tuve suficiente de curas, misas y catecismos como para echar a perder tres vidas. Por eso, he decidido pasar a lo esencial: Dios y el vino. ¿Cómo me podré librar, Dios mío, de esta culpabilidad enfermiza que esos monstruos me inocularon en la más tierna infancia? El catolicismo aporta la enfermedad y la cura: bebiendo. ¡Qué agradable se siente estar borracho! En un primer momento, la bebida aligera la culpa pero luego la multiplica La consciencia es un hoyo sin fondo ni solución.
jueves, julio 17, 2008
La Cruzada de Inocencio Uribe
La editorial de ayer del Espectador se titula "¿El fin justifica los medios?", exactamente igual (hasta en los signos de interrogación) que el anterior texto de este blog. La relación no resulta fortuita, si se tiene en cuenta que yo le envié mi texto por correo electrónico al editor general del periódico. No recibí respuesta sino hasta ahora, cuando él parece decirme entre líneas: "me gustó su título". Desde aquí yo le respondo: "Bueno, gracias".
Ridículo sería, no obstante, que yo reclamara posesión sobre una frase que viene repitiéndose desde hace siglos y que goza de plena vigencia en Colombia. Cualquier lector de prensa constatará la recurrencia de esta frase, que describe con precisión nuestra política nacional. De esta manera, afirma Rodrigo Pardo a propósito de la suplantación de la Cruz Roja por parte del ejército colombiano: "lo que está en juego es un tema político, la imagen de un gobierno que empieza a verse como partidario de que el fin justifica los medios".
Ayer CNN confirmó las sospechas sobre del uso del emblema de la Cruz Roja. Después de haber mentido durante más de una semana, Uribe finalmente respondió... con otra mentira:
"Un oficial, equivocadamente y contrariando las órdenes, reconoció que producto de su nerviosismo, al observar la cantidad de guerrilleros armados, se puso sobre su chaleco un peto de tela que llevaba el símbolo del Comité de la Cruz Roja Internacional" (1)
Según Uribe, la suplantación de la Cruz Roja fue un error cometido por un militar. Esto contradice las anteriores declaraciones sobre la Operación "Jaque". Así, el 3 de julio, el presidente Uribe dijo que el operativo fue "minuciosamente preparado" y el general Padilla que "No hubo improvisación, hubo previsión". También contradice la versión de alias "César", quien dijo que no uno sino "algunos" miembros de la operación portaban chalecos de la Cruz Roja.
Resulta evidente que Uribe quiere hacerse con los logros de la Operación "Jaque" sin asumir sus costos. A saber: la violación de las Convenciones de Ginebra. Me pregunto: ¿qué le habrán ofrecido al militar que se prestó como cabeza de turco a cambio de su silencio? ¿Acaso dinero o una notaría... como a Yidis?
La opinión pública se comporta como si Uribe no tuviera que rendir cuentas de sus actos como gobernante. Tantos aplausos están malcriando a Uribe, lo están convirtiendo en un mitómano compulsivo sin ningun pudor.
Según la lógica imperante, Uribe tiene derecho a mentir mientras sea con fines nobles. En consecuencia, los fines de Uribe siempre parecerán nobles: ya sea que invoque la paz, la seguridad nacional o a Dios. Es cierto que Uribe ha cambiado el país. Desgraciadamente, Uribe ha sido incapaz de cambiar sus propios hábitos politiqueros y populistas.
martes, julio 08, 2008
¿El fin justifica los medios?
El silencio de Chávez tras la liberación de Ingrid tiene una explicación evidente: su función como mediador ha sido puesta en ridículo. También ha sido ridiculizado el jefe de las FARC, Alfonso Cano, cuya voz fue imitada por radioteléfono por un agente del ejército. Esta operación es una bofetada para la guerrilla y sus aliados. Es una gran parodia -con camisetas del Che Guevara, consignas y trato de camarada- de la retórica guerrillera. Amén de una operación militar exitosa, Uribe y sus asesores han compuesto una comedia, una burla refinadísima del movimiento bolivariano.
"Para que el cabecilla se convenciera aún más de que efectivamente 'Alfonso Cano' estaba moviendo algo para el intercambio humanitario, la oficina de prensa de la Casa de Nariño filtró una noticia sobre una supuesta reunión de emisarios europeos con las Farc. De inmediato algunos medios dijeron que 'Cano' se había reunido con delegados de Francia y Suiza. Esto era falso, pero logró persuadir a 'César' de que algo grande estaba en camino y de que él sería uno de los protagonistas" (1).
"Los soldados colombianos hasta iban disfrazados de guerrilleros con pantalones, ropa civil y alguno con camiseta del Che Guevara. Los chalecos del periodista y de los de la misión llevaban logotipos especialmente diseñados. Llevaban AK-47, que son armas que usan las FARC. Los dos guerrilleros subieron a bordo con una pistola de calibre 9 milímetros. Uno de los nuestros convenció a César de que ya dentro del helicóptero entregara la pistola por razones de seguridad"(2).
El gobierno ha demostrado estar en capacidad para interceptar llamadas telefónicas, correos electrónicos y para poner los medios de comunicación a su servicio. Me preocupa que los periodistas no se hayan cuestionado al respecto (me inquieta la poca consciencia de los periodistas sobre su propio papel). Pero más me preocupa que la capacidad para manipular la información y el perfeccionamiento de los métodos de inteligencia menoscabe la democracia y nuestros derechos constitucionales. Los casos de interceptación de llamadas a políticos y periodistas, así como la estrecha relación entre medios de comunicación y poder, demuestran que no se trata de una preocupación sin fundamento.
lunes, junio 30, 2008
À bicyclette
A la altura de Solferino, el boulevar Saint German tiene tres carriles: dos en sentido oriente-occidente y un tercero en sentido contrario. El viernes, pedaleaba por este último cuando vi con el rabillo del ojo que una sombra negra se me venía encima. Alcancé el borde de la acera como un bañista perseguido por un tiburón e incliné el cuerpo fuera de la vía, mientras la sombra pasaba rugiendo a alta velocidad. Mi primera reacción fue levantarme e ir tras ella. Me sentía como un halcón persiguiendo un cazabombarderos F16. Tal vez no la iba a alcanzar, pero necesitaba quemar ese excedente de rabia y adrenalina. Al fin, la sombra negra se detuvo en el semáforo de la Rue de Lille. Era un carro de vidrios ahumados que dejaban entrever a tres hombres al interior. A medida que me acercaba barajaba posibilidades: insultarlos, autografiarles el carro con las llaves de mi casa, arrojarme sobre el capó y fingir un ataque de epilepsia. Al fin, decidí rebasarlos y quedarme plantado en mitad de la vía. Cuando el semáforo cambió de color, ellos comenzaron a pitar desesperados. Yo pensaba: "¿No iban, pues, tan apurados, cabrones? Pues ahora vean que los ciclistas merecemos respeto". Y, para completar, les mostré mi dedo corazón bien estirado. Yo me carcajeaba como un demonio en mis adentros, satisfecho de haber reivindicado mi dignidad de ciclista en esta noble patria del "Tour de France", cuando una luz roja empezó a girar a mis espaldas, al tiempo que una sirena de lobo malherido me quebraba los tímpanos. Volteé tímidamente la cabeza y vi con el rabillo del ojo que el conductor había puesto sobre el techo una luz giratoria de emergencia. Entonces, una voz de resonancias metálicas exclamó por el amplificador: "Despeje la vía". Y hundieron el acelerador hasta el fondo, mientras yo buscaba el borde de la acera como un bañista perseguido por un tiburón...
jueves, junio 26, 2008
La noche del miércoles la pasé en vela, bebiendo café y escribiendo un texto académico que venía trabajando desde hacía varias semanas. A medida que se acercaba el plazo de entrega y que el texto comenzaba a cobrar forma, yo dilataba mis jornadas de trabajo. Toda esta semana estuve escribiendo hasta la madrugada y la última noche trabajé sin reposo hasta las tres de la tarde de hoy. Una vez tuve el texto listo, lo envié por e-mail a mi profesor y me acosté a dormir. No recuerdo qué soñé, pero sé que mi sueño fue profundo. Dormí como un caballo de tiro o como un buey después de arar la tierra. A las ocho de la noche me desperté con la sensación extraña de haber vivido la última semana al revés. Tomé una ducha y, a pesar de que estaba cansado, salí a la calle con la imperiosa necesidad de caminar y de ver gente. Me dediqué a colgar anuncios en los muros, ofreciendo cursos de español a domicilio para financiar mis vacaciones. Ya había colgado todos los anuncios y caminaba con paso cansado a mi casa, eran las diez de la noche y un atardecer rosa de verano se demoraba en el cielo, cuando me crucé con una señora negra de unos sesenta años. Tenía unos grandes lentes oscuros, el pelo recogido en trenzas, una falda roja, una blusa verde, un chaleco de malla y unos zapatos de tacón. Respiraba agitada, con el brazo apoyado en el capó de un carro. (Estábamos en una calle en pendiente). Entonces, me preguntó si podía cargar sus bolsas de mercado. Eran dos bolsas herméticas para comida congelada. Muy pesadas para ella que parecía enferma de los pulmones, un poco loca o tal vez completamente desfasada con respecto al mundo y necesitada de alguien que le hiciera compañía. Fuera cual fuera la situación yo estaba dispuesto a acompañarla. Caminamos dos cuadras mientras ella me interrogaba sobre mi vida. Yo sólo pude sacarle, en contrapartida, que ella había nacido en las Antillas, que muy joven había partido a Nueva York para luego instalarse en París. En mitad de la calle se detuvo, y empujó un portón que se abrió sobre un gran patio donde estaban bebiendo los vecinos.
-Nosotros vamos a seguir derecho -me dijo. A mí me pareció un poco extraño el comentario y le pregunté:
-¿Usted los conoce? -claro que los conocía, si los estaba saludando. Pero todo me parecía muy raro. Los vecinos me observaban allí en mitad del patio y yo trataba de descifrar su mirada y el contenido de las bolsas. Cuando uno ha nacido en Colombia es imposible no preguntarse: ¿están estas bolsas repletas de cocaína? ¿Me he convertido por error en el mensajero de una basta red de narcotraficantes? ¿O estoy simplemente muy fatigado y necesito dormir, descansar de mi colombianidad? Me imaginaba a la policía haciendo una redada. Me figuraba esposado subiendo a una furgoneta y luego explicándole a un teniente malhumorado que yo no era un repartidor de la mafia sino sólo un buen samaritano. Casi podía ver los aros de humo que arrojaba el teniente contra la lámpara del techo.
viernes, junio 20, 2008
Me gusta mucho el jengibre. Ya lo había ensayado en pescados, infusiones, galletas, caramelizado y, desde que un amigo nos invitó a un restaurante senegalés, lo he estado bebiendo en forma de jugo. En el restaurante lo servían licuado con azúcar y zumo de limón. Yo lo preparo con zanahoria y naranja. (Si deciden pasarlo por un tamiz, aconsejo que para no desperdiciar ningún nutriente, una vez bebido el jugo, se coman la fibra restante con una cuchara). A los amantes del picante, el jengible crudo les va a procurar sensaciones muy agradables. Una especie de ardor en la parte posterior de la lengua, estimulación física y una elevación de la temperatura corporal. Dicen que el jengibre tiene propiedades afrodisiacas. Yo pensaba que era un mito hasta que, buscando páginas de gastronomía en Internet, encontré la siguiente receta:
"La belleza del jengibre es que tarda muy poco tiempo en hacer efecto, y una vez comienza, aumenta rápidamente. La mayoría de las sumisas comenzará a gemir cuando el jengibre empiece a hacer su magia.
Fuente: El arte de la raíz de jengibre, por Master Michael.
domingo, junio 15, 2008
Comer y alimentarse bien
La defensa del presidente Uribe cojea si se tiene en cuenta que las llamadas realizadas presuntamente por Yidis Medina tuvieron lugar el 22 y el 24 de julio de 2007, es decir, hace casi un año. Felipe Zuleta se pregunta por qué si la familia de Uribe estaba siendo chantajeada, éste no hizo la denuncia, en su momento, ante las autoridades competentes o ante la opinión pública. La tardanza da a entender que, con chantaje o sin él, había algo oscuro que no convenía revelar.
domingo, junio 08, 2008
Hoy hace un tiempo espléndido y, abajo, justo enfrente de mi casa, están filmando una película. Una amiga me dijo que mi barrio era el más "almodovariano" de París. No porque filmen películas, sino porque es el barrio de los travestis (hay boutiques, peluquerías, discotecas) y en las noches algunas "chicas" se prostituyen en la esquina de mi casa. La policía lo tolera y el resto del vecindario también. Me gusta este ambiente de tolerancia y exquisita decadencia.
Pero no todo es color de rosa, la calle es un lugar hostil y aunque no he visto agresiones puedo estar seguro de que las hay. Por otro lado, la prostitución no es un oficio fácil: a veces es necesario consumir drogas y alcohol para mantener en alto la moral. Hay que tener mucho valor para dejar atrás el país de origen (la mayoría son magrebíes y latinoamericanas), para someterse a las cirugías de cambio de sexo o a las inyecciones de silicona, para llevar una vida que buena parte de la sociedad no aprueba, y para pararse en una esquina en tacones y minifalda a pesar del frío de la madrugada.
Sus vidas me parecen muy interesantes. Heroicas, desafiantes y a veces trágicas. Una vez conocí a una. Se llamaba Jessica. Quedó prendada de un amigo mío que venía a visitarme. Ellos se tropezaron en la acera y comenzaron a hablar. Luego llegué yo y conversamos un rato. "Soy un hombre con tetas" me dijo sonriendo, y al tiempo que decía "tetas" ella se las agarraba con las manos, como afirmándose: "aquí las tengo". En el libro de un amigo encontré una frase que la describe: tenía "la mirada franca de quien vive sin reproches".
(Hay que ser muy abierto de espíritu para aceptarse y aceptar el mundo tal como es. Esta frase no es mía. La dijo la madre-hipie de una de mis alumnas. Yo estaba dándole una clase de español a su hija y la madre puso un disco de James Brown a todo volumen. Bueno, esto no viene a cuento pero quería escribirlo para no olvidar. En fin, la frase la dijo ella en otra ocasión mientras tomábamos té).
Hoy hace un tiempo espléndido y no escribo más porque voy a salir a tomar el sol. Sólo esto último: acabo de ver un programa de la televisión francesa sobre dos padres de familia: uno travesti y otro transexual, y sobre la relación de éstos con sus esposas y con sus hijos. Les recomiendo que lo vean: Jacques se hace llamar Gigi, tiene 60 años, se viste de mujer y su esposa lo apoya. Son una pareja genial. Para Claire (antes Pierre) ha sido, en cambio, difícil. Se divorció de su mujer, no obstante ella y sus hijos han decidido acompañarlo en su transformación: "es mi padre, no puedo concebir dejar de amarlo".
sábado, junio 07, 2008
Políticas ilegales
Los países de la Unión Europea planean encerrar a los inmigrantes ilegales hasta dieciocho meses en campos de detención. Espero que el parlamento europeo no apruebe esta medida absurda. El sentido común no puede más que dictar argumentos en contra:
Como consecuencia de la segunda guerra mundial, en muchos países de la Unión Europea está prohibido hacer la apología del nazismo o negar el holocausto. Más tarde las prácticas o los discursos racistas han entrado dentro de la categoría de delito. No obstante, llamando las cosas por otro nombre se pretende ahora encerrar a las minorías indocumentadas -magrebíes y negros africanos principalmente (la mayoría musulmanes)- en campos de detención que recuerdan a Auschwitz. En Italia se incendian asentamientos gitanos y el estado pretende minimizar estos atentados, cuando no convertir a este pueblo en chivo expiatorio de los males nacionales. Se ha prohibido ostentar los modos y sostener los discursos del Tercer Reich, sin embargo, el actual espíritu xenófobo evoca el peligro de esos tiempos.
Italia, uno de los países que más se opone a la inmigración ilegal, ha sido en tiempos pasados una verdadera máquina de inmigrantes. El mundo entero es fanático de la pizza debido a que la pobreza y la guerra arrojaron a muchos italianos del otro lado del Atlántico. No conozco bien la historia de Estados Unidos o de Argentina, pero apostaría que muchos de esos inmigrantes italianos llegaron sin un peso en el bolsillo y sin los documentos en regla. Algunos, incluso, (de eso ya estoy más seguro) constituyeron grupos criminales en sus países de adopción. Italia es un país magnífico -yo padezco el llamado síndrome de Stendhal- y no entiendo lo que está pasando. No entiendo, por ejemplo, por qué el gobierno de Berlusconi pretende ignorar la historia de la inmigración italiana. De esta manera, la historia de la mafia italiana en los Estados Unidos enseña que hay que combatir el crimen y no la inmigración en general.
Sin duda, resulta más barato construir cárceles que promover un comercio justo o condonar las deudas que asfixian a los países pobres o acabar con las subvenciones agrícolas en Europa o con la venta de armas a los países del sur. Sin duda, resulta más fácil encarcelar a los inmigrantes ilegales que renunciar a los privilegios que los países ricos han obtenido a expensas de los países pobres. No podemos olvidar que Europa tiene una deuda histórica con África que todavía no ha sido saldada. El flujo de inmigrantes tiene, pues, unas causas que Europa no puede desconocer. El desconocimiento de esas causas ha generado la noción de "inmigrante ilegal", cuando, en realidad, "ilegal" debería referirse no a los seres humanos sino a las políticas xenófobas que la Union Europea pretende implantar.





















